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El valor agregado en Chile

El valor agregado en Chile

Emprendedores de valor agregado en Chile, de inteligencia dinámica, de desarrollo sostenible, de amplio pensamiento, con alegría, honestidad y confianza, ¡uníos! 

Los rumores se escuchan en las calles, en el transporte público, al paso. 

Una sensación de incertidumbre domina el pulso del interés de la gente. Las cifras oficiales aun no lo reflejan, pero se respira con intensidad allá afuera. 

Hay mucha preocupación, porque es evidente la considerable baja de la actividad económica en varias industrias importantes del país, comenzando por la minera, siguiendo por la construcción. Las inversiones que se esperaban, se postergan hasta nuevo aviso. El mismo Banco Central de Chile ha reconocido que las expectativas de principios de año, no son las mismas que se proyectan desde este mes.

El Gobierno de Chile, silenciosamente ha ido aumentando el nivel de endeudamiento del país. La reforma tributaria no ha alcanzado aun los recursos que se esperaban. 

La reforma laboral y hasta el sueldo mínimo se ven ante una luz amarilla, tanto en el parlamento como en los círculos empresariales.

Suma y sigue.

Ante tanta incertidumbre y certeza por aquello que se ve a simple vista, surge la duda por saber realmente qué sucederá con la economía del país.

Menor inversión, menor consumo, menor gasto fiscal, menor exportación, menor importación. Extraños síntomas para una economía que hasta hace 5 años se jactaba de sus generosos excedentes del llamado “sueldo de Chile”: el cobre.

Vivimos tiempos difíciles, tanto en nuestro país, como en el resto del orbe.

Al menos podemos entender algo lo que sucede aquí, en nuestro país.

Realmente, si podemos entender lo que sucede aquí. Hemos ido avanzando en el tiempo, quitando las hojas del calendario, una tras otra, haciendo lo mismo desde hace décadas. Vivir como productorres de materias primas y proveedores de servicios locales.

Tal vez, sin quererlo o sin saberlo, nos fuimos haciendo materialmente pobres de futuro. Es decir, en vez de ir creciendo y desarrollando nuestra economía y nuestra cultura coletctiva, nos fuimos estancando. El dinero plástico se hizo cargo de ese cómodo embrujo que llena con bienes de consumo, la satisfacción de necesidades inmediatas y de corto plazo.

Pobreza de Valor Agregado

La carencia de agregar valor a nuestros productos y servicios, se fue incrementando en el transcurso del tiempo, haciéndonos más y más dependientes de las materias primas o commodities.

Dejamos de invertir en industria de manufactura; dejamos de generar inteligencia productiva; dejamos de educar para la creación de valor agregado; dejamos que toda la comodidad del ingenio y manufactura proviniera desde el extranjero, anulando y debilitando la industria propia.

Bajamos las barreras para la entrada y salida de productos con impuestos de aduana nulos o mínimos, con nuestros socios comerciales.

Alcanzamos más del 90% de los mercados internacionales con aranceles en cero. 

Pero, he aquí la gran duda: ¿Qué podemos ofrecer al mundo?

En tiempos de drástico ajuste sincrónico de la sociedad chilena con el resto de la coyuntura global.

Tal vez, no nos preparamos lo suficiente. No pusimos la debida atención a las señales del camino.

Tenemos un poco de tiempo para actuar muy rápido.

El valor agregado

Crear valor se constituye en un esfuerzo dinámico, veloaz y concreto para hacer frente a la coyuntura que se presenta ante nuestros ojos. El factor tiempo es decisivo.

¿Qué es crear valor?

Consiste en la capacidad de producir bienes y servicios con algún grado de proceso que considera la sumatoria de materias primas (o materia gris), mano de obra e insumos, con una valoración interesante por la demanda, que está dispuesta a pagar un mayor precio para conseguirlo.

El actual gobierno ha ido asumiendo lentamente algunas políticas que apuntan en la dirección correcta, para incentivar que empresas y profesionales emprendedores puedan tomar herramientas de financiamiento y gestión, que permitan levantar proyectos que generen valor y ayuden a diversificar la matriz productiva y de servicios en Chile.

Apuntar a nuevos objetivos de largo plazo, para dedicar los recursos que dispone nuestra sociedad, para hacer algo más allá, que orienten a todos los ciudadanos a descubrir valores humanos, valorizarse como creadores y emprender nuevos rumbos hacia un objetio de país que es capaz de generar valor agregado en el suministro de productos y servicios de clase mundial.

País Pobre, País Rico

Chile es un país muy rico en recursos naturales. Todos los tipos de paissajes y climas imaginables; más de 4.000 kms de costa; medios de comunicación masivos; acceso a internet y uso de aparatos de conexión portátiles. Pofesionales con formación en educación superior, quizás como nunca antes se había dado en la historia de nuestro país..

Reconozcamos los factores positivos que si nos otorgan riquezas. 

A pesar de muchos indicadores negativos, mirando desde la panorámica de la OCDE y la ONU, en comparación con otras sociedades más evolucionadas, del primer mundo.

Como sociedad, si es posible crear valor colectivo. Si es posible aprovechar toda la riqueza natural, para sumar las riquezas adquiridas. Confiando en la creación de más y mejores emprendimientos, debe ser la inteligencia de los chilenos, la llamada a salir del pantano económico y cultural en los cuales los ciudadanos están atrapados.

Pensando siempre cosas negativas, nos llevará indefectiblemente a los mismos resultados de las últimas décadas.

Son tiempos cuando necesitamos tener a cientos de miles o millones de chilenos trabajando en crear valor.

Poner en movimiento todos los talentos que están parados, sin la oportunidad de ser conocidos por el medio nacional.

Estamos gastando demasiada energía en apuntar a lo malo. En circunstancias que deberíamos invertir toda nuestra energía colectiva hacia la generación de valor en la manufactura, los servicios, la inteligencia de procesos, la exportación de nuestro talento, como parte primordial de nuestra oferta comercial hacia el mundo.

Emprendedores de valor agregado, de inteligencia dinámica, de de desarrollo sostenible, de amplio pensamiento, con alegría, honestidad y confianza, ¡uníos! 

El futuro del país es de ustedes. La mejor manera de consolidar nuestra riqeuza está en nosotros mismos. Confía en tu conocimiento, ten esperanza en tu voluntad, mueve la fuerza de tu espíritu interior. En conjunto con todos los que crean valor agregado a lo que hacen, podrán levantar la nueva matriz productiva y exportadora de Chile, para ofrecerlo al resto del mundo.

La era de hacer hoyos en la tierra debe ser superada. Es tiempo de agregar espacios para la nueva economía chilena.

Toda la sociedad está esperando que los emprendedores y creadores tomen el sitial que les corresponde en este punto de la historia.

Si tienes un proyecto en marcha, sigue adelante y no te rindas. Si tienes un proyecto en la cabeza, es tu tiempo y atrévete a concretarlo, es tu momento. No te quedes con los brazos cruzados. Valora tu experiencia, tu conocimeinto, tu sabiduría, tu espíritu. Nos necesitamos como nunca antes fue, los unos y los otros.

Deja los miedos atrás, el país y las futuras generaciones necesitan tu valor.

Cree en el valor que eres, crea el valor que haces. Ten valor.

Una arenga necesaria para levantar a los que ya están en marcha y para los que están en vías de comenzar.

Tenemos mucho que creer. Tenemos mucho que crear.

Una invitación modesta, para aquellos que puedan asistir a la cumbre ASECH, en Santiago, el día 16 de junio.

El Editor



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