X-M

Modelos de financiamiento a través de token y criptoactivos

Modelos de financiamiento a través de token y criptoactivos

En el último tiempo, varias noticias han dado cuenta de fuertes advertencias respecto de las llamadas Ofertas iniciales de criptomoneda, ICO. Por su parte, tanto Facebook como Google han anunciado que prohibirán toda publicidad referida a estas iniciativas como una medida para proteger a sus usuarios. Mucho antes, Vitalik Buterin cocreador de Ethereum había declarado que el 90% de los proyectos basados en ICO estaban destinados a fracasar, dado que surgían en un mercado todavía inmaduro y que no contaban con los resguardos necesarios para garantizar el cumplimiento de sus objetivos.

(Cabe mencionar que siendo Zuckeberg el dueño del negocio de data más grande de la historia, al que nadie se ha preocupado de regular, podríamos establecer cierta diferencia de intereses entre la preocupación de Zuckeberg y la de Buterin. Sin embargo, para efectos de este artículo, lo dejaremos dentro del marco de la preocupación general).

El panorama es ciertamente desalentador: hasta el día de hoy aproximadamente la mitad de los proyectos de ICO fracasan en manos de un equipo que, obtenido el cuantioso retorno de ether, lisa y llanamente desaparecen del mapa virtual, apagando en un abracadabra el sitio web y todas sus redes sociales, donde antes se mostraban amigables, entusiasmados y llenos de ideas sobre tecnologías para cambiar el mundo. Un caso emblemático (por sólo nombrar uno) fue Benebit: contaba con más de 9000 usuarios activos en Telegram, un White Paper en toda su ley, dinero invertido en marketing…hasta que un avezado seguidor descubrió que las fotos del equipo correspondían a ciudadanos británicos comunes que nada tenían que ver con el proyecto. Sus verdaderos integrantes, apretaron el botón rojo del proyecto y se estima que pueden haberse quedado con hasta USD 4.000.000.-

Pero aun así, es conveniente precisar que la presencia de estafas en la mitad de los proyectos ICO no debiera opacar la comprensión de que se trata de un modelo ineludible de la economía futura.

por Mónica Castro

Blogger en desarrollo de contenidos digitales, interesada en educación, ciencia y tecnología. Contacto: gestiontextual@gmail.com. Colaboradora X-M Cultura Global.

 

¿Por qué?

Porque en este modelo, esa gigantesca comunidad de personas usualmente excluida de las decisiones financieras pasa a cumplir un rol activo en la concreción de proyectos cuyos objetivos impactan directamente en su cotidianeidad: redes descentralizadas de microtrabajo, freelancer, emprendedores, usuarios de transporte, redes de evaluación y recomendaciones de profesionales (médicos, abogados, profesores, ejecutivos de banco, etc.), microsistemas virtuales donde se conectan comunidades de todo el mundo con finalidades compartidas (arte, derechos de autor, literatura, leyes, estilos de vida, visiones de mundo, causas políticas, sociales, económicas) con el fin de intercambiar, conservar, legitimar o transaccionar saberes, servicios, bienes materiales e inmateriales, con el resguardo de una tecnología hecha para cautelar que toda relación se exprese de persona a persona (p2p) y que los abusos asociados a la organización verticalizada sean completamente desterrados del ecosistema. Pero que al mismo tiempo nos entrega la posibilidad de convertirnos en accionistas, supervisores y vigías, sentarnos en la mesa de un directorio global y virtual, con derecho a voz y a voto.

Una Daico

¿Cómo podríamos dejar entonces tan magnánimo invento en manos de los estafadores de siempre, de la infinita falta de responsabilidad individual o de una prensa dada a obviar el plano detalle de todo lo que cuenta? Una vez más la respuesta al problema que pretende opacar el verdadero sentido que tiene desarrollar redes blockchain a través del financiamiento colectivo está viniendo de la propia tecnología y recibe el nombre de “Daico”. Desde el propio Buterin no vino sólo la advertencia sino que también la propuesta de resolución.

Una Daico permite a las Ofertas Iniciales de Moneda (Icos) introducir una herramienta que otorga transparencia a los proyectos permitiendo que quienes compren sus token tengan facultades de supervisar el cumplimiento de los roadmap a riesgo de que los pagos en ethereum se reversen a sus dueños originales, en caso de que los equipos no cumplan con lo prometido. El funcionamiento es similar al de un contrato inteligente (Smart contract) con la diferencia de que el flujo de los recursos se maneja como una llave de paso, llamada variable de toque, que permite la entrega gradual de lo recaudado en la medida en que las etapas se vayan efectivamente cumpliendo. Asimismo, los tenedores de token pueden votar por ciertas decisiones que competan al proyecto, pero se evita al mismo tiempo que los votos se concentren en pocas personas generando el temido 50% + 1 que pueda manipular el proyecto a su antojo, otra funcionalidad aparejada con la Daico.

Esta herramienta, anunciada por Buterin en enero de este año, ya tiene su primer proyecto llamado Abyss, que consiste en el desarrollo de una plataforma de distribución digital orientada a la interacción entre jugadores y desarrolladores de videojuegos. Quienes deseen invertir en sus token en particular, tienen la seguridad de que esta vez, su aporte se encontrará resguardado por las funcionalidades que ofrece una Daico.

Y en este contexto -donde nuevamente es la tecnología la que puede garantizarnos la confianza- es posible que la agrietada fama de las ICOS vuelva al punto de partida recuperando su definición inicial: una alternativa real, eficiente y autorregulada donde el concepto de poder, lejos de ser sinónimo de abuso sistemático tal como lo conocemos hasta hoy, nada en las aguas de la confianza, la transparencia, la participación y la colaboración. Donde cada quien conserva su propia copia de las llaves del reino.

¡Hasta el próximo reflejo!



A %d blogueros les gusta esto: