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Brasil: “Procurando a felicidade”

Brasil: “Procurando a felicidade”

Este domingo 7 de octubre son las elecciones de presidente

Brasil debe tomar decisiones políticas importantes

Para los analistas políticos, se trata de las elecciones más turbulentas de la historia

Ha sido una década digna de una “montaña rusa” para Brasil. Un mundial de Fútbol en 2014; unos juegos Olímpicos en 2016; un tremendo escándalo de corrupción de nivel internacional; la revocación de un presidente del país; el encarcelamiento de un expresidente; el gobierno de un presidente acusado por corrupción; un largo etcétera de eventos que tienen políticamente conmocionada a su población.

Es el quinto país más grande del mundo en área total (equivalente a 47% del territorio sudamericano). Posee 202 millones de habitantes, que ubican a Brasil como el sexto país más poblado del mundo.

La economía brasileña es la mayor de América Latina y también del hemisferio sur. Además, constituye la novena mayor economía del mundo, por PIB nominal.

Como se puede apreciar, es un país grueso y robusto.

Los principales productos de exportación van desde aeronaves, equipos electrónicos, automóviles, alcohol, textiles, calzado, hierro, acero, hasta café, jugo de naranja, soja y otro largo etcétera.​ El país ha ido expandiendo su presencia en los mercados financieros internacionales y en los mercados de materias prima . Incluso es miembro del grupo de países emergentes BRICS.

¿Qué se juega Brasil en las elecciones?

Más allá de los candidatos y los partidos, la situación de Brasil está en un punto crítico, dados los difíciles episodios de corrupción que ha sufrido en los últimos años. Que tiene al expresidente “Lula” en prisión; la presidenta Dilma Rousseff (revocada desde 2016) y al actual presidente Michel Temer, bajo una nube gris de acusaciones por corrupción.

En este escenario, tan dramático como siniestro para el pueblo brasilero, se apresta a visitar las urnas para decidir cuál será la mejor opción de plan de gobierno para los próximos 4 años.

Estas elecciones y, muy probablemente, el consiguiente ballotage, sentenciarán el modelo de gestión que la población estima sea el preciso que Brasil requiere para afrontar los problemas y desafíos que debe asumir desde el momento que se determine la próxima administración. No hay tiempo para retrasos y la acción debe ser con extrema urgencia.

Conflictos internos, comenzando por la lucha contra la corrupción, la que está devorando al país. El próximo gobierno debe ser capaz de liderar una feroz cacería contra la corrupción para reducirla (sabiendo que será imposible que pueda eliminarla). Un plan de largo plazo para educar, gestionar, controlar y sancionar acerca del mal uso de los recursos públicos. Al mismo tiempo, debe ser capaz de diseñar los nuevos caminos por donde la relación público-privada sostenga un intercambio saludable, honesto, constructivo, transparente y sostenido en el tiempo.

Este es un desafío que debe comprometer a toda la sociedad de Brasil. Es un pacto que debe integrar a todos los habitantes, para diseñar el país del futuro. Un gran territorio, muy generoso en recursos naturales. Un Brasil poderoso, dueño de un complejo industrial potente. Una población numerosa, que ha ido mejorando las condiciones de supervivencia en los últimos 15 años.

Los desafíos de Brasil pueden resultar ser apasionantes

La novena economía del mundo, la principal del hemisferio sur. Tiene responsabilidades proporcionales a la grandeza de su tierra y de su gente. Los tiempos demandan que se hagan cargo de sus problemas sociales, políticos y económicos. Es la misión que tienen los votantes en estas próximas elecciones.

Un Brasil fuerte, honesto y competitivo resulta ser una excelente locomotora coyuntural para la región. Mejorando el rendimiento del uso de sus recursos, que no solo será de beneficio para su propia población. También se transformará en un mejor socio comercial para todos los países que hagan negocios con Brasil.

Y aquí viene lo apasionante para los brasileros: Creer en ese Brasil del futuro. Significa hacer todo lo posible para que sea realidad. Es la pasión por hacer las cosas bien, en el momento oportuno, aquello que les dará aquella ansiada prosperidad -no sólo monetaria- a la que aspiran.

Los medios internacionales han concentrado su atención y cobertura en las rencillas de los candidatos. Especialmente del conservador Jair Bolsonaro y del candidato representante del Partido de los Trabajadores, Fernando Haddad. Podemos sospechar que pasarán a segunda vuelta.

Luego, cabe conocer lo que cada una de estas propuestas ofrece y lo que la sociedad brasileña necesita para este siglo XXI. Cada ciudadano debe contraer un compromiso responsable con ese futuro, además de ir a votar. Es un compromiso con el país; una acción integrada con los intereses superiores de los ciudadanos en su conjunto, la base fundamental de los objetivos los llevará hacia un escenario con mejor calidad de vida.

 

Brasil a la altura de un país de clase mundial

El país tiene todos los ingredientes necesarios para ubicarse en el sitial que su población aspira. Imaginemos que si con los problemas que sufre la sociedad brasilera le da para ser top ten de ranking mundial en PIB (por ejemplo), cómo sería si superaran gran parte de estos inconvenientes.

Río de Janeiro se transformó en la primera ciudad de América del Sur que organizó unos juegos Olímpicos. Solo una muestra de esa capacidad ejecutiva.

Brasil es un líder que puede aprovechar mejor las relaciones comerciales con los vecinos y establecer vínculos comerciales, financieros, industriales, logísticos y geopolíticos más estrechos. Consolidar los acuerdos e interacciones entre los países del continente. Despertar al dinamismo proactivo de los intercambios que se establecen entre los pueblos. Es así como estamos viviendo el sigo XXI, facilitado por la internet y muchos otros avances tecnológicos y de transporte.

Proyectar a Brasil, realmente como “O mais grande do mundo”; “O melhor do mundo”, tal como escuchamos decir tantas veces a nuestros amigos brasileños. El mundo necesita de un Brasil grande y mejor.

La primera vuelta de este domingo 7 de octubre que sea el primer paso hacia ese “futuro melhor”.

Tuda a  beleza com você.

 

El Editor



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