Acuerdo de Escazú

Acuerdo de Escazú

Acuerdo de Escazú

Busca aprender de los fracasos del pasado

Adoptado por consenso

Más de una docena de países de Latinoamérica y el Caribe han firmado el Acuerdo de Escazú

Mediante la aprobación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, los Estados Miembros de las Naciones Unidas trazaron el camino hacia una mayor dignidad, prosperidad y sostenibilidad para las personas y el planeta, y se comprometieron a no dejar a nadie atrás.

Los países de América Latina y el Caribe han desempeñado un papel relevante en el desarrollo de esa visión, a través de iniciativas multilaterales que se han traducido en la adopción del único acuerdo jurídicamente vinculante derivado de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20), el primer tratado sobre asuntos ambientales de la región y el primero en el mundo que incluye disposiciones sobre los defensores de los derechos humanos en asuntos ambientales.

El Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe, adoptado en Escazú (Costa Rica) el 4 de marzo de 2018 y negociado por los Estados con la participación significativa de la sociedad civil y del público en general, confirma el valor de la dimensión regional del multilateralismo para el desarrollo sostenible. Al vincular los marcos mundiales y nacionales, el Acuerdo establece estándares regionales, promueve la creación de capacidades —en particular, a través de la cooperación Sur-Sur—, sienta las bases de una estructura institucional de apoyo y ofrece herramientas para mejorar la formulación de políticas y la toma de decisiones.

Origen y sentido del Acuerdo

Este acuerdo se originó a partir de la Cumbre de las Naciones Unidas Río+20 del año 2012, tomando como base el principio décimo de la Declaración de Río (sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo), que se refiere principalmente a la necesidad de la participación de la sociedad civil en temas ambientales.

Años después, tras varias negociaciones, el Acuerdo de Escazú es adoptado por consenso y sin reservas en Costa Rica, el 4 de marzo de 2018. Ha llegado a ser el único acuerdo vinculante que surge desde la Conferencia de las Naciones Unidas para el desarrollo sostenible. También es el primer acuerdo ambiental en el mundo, que establece disposiciones sobre la protección de los defensores de derechos humanos y de la naturaleza.

El Acuerdo de Escazú persigue tres derechos fundamentales en asuntos ambientales: el acceso a una información técnica, social y ambiental para que las personas conozcan acerca de los impactos que generan las actividades “extractivistas” en la región; incentiva la participación ciudadana, que promueve el involucramiento, seguimiento y vigilancia desde la sociedad civil y, tercero, el acceso a la justicia ambiental. Es decir, plantea que existan mecanismos jurisdiccionales de prevención, protección y reparación para los defensores del medioambiente

El Texto del Acuerdo

Para hacer realidad en un futuro no muy lejano el Acuerdo de Escazú, el primer paso concreto consiste en que los Estados firmen este instrumento, acto formal al que procedieron el 27 de septiembre de 2018; en la sede de Naciones Unidas, inicialmente con 12 naciones subscriptoras. (Ver el listado oficial de países firmantes del Acuerdo).

El Acuerdo:



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