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Distopía Post-Capitalista: Techno-Feudalismo

Distopía Post-Capitalista: Techno-Feudalismo
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Con Techno-feudalismo todos pierden sus salarios y, sin embargo, la riqueza de la bolsa de valores va de un récord a otro

Las corporaciones practican el techno-feudalismo, ya que tienen estos conceptos básicos en sus manos: Pura potencia informática; concentración sin precedentes del poder económico en unas pocas manos privadas y, por último, capacidad de la técnica plutocrática para dar forma a la sociedad. De acuerdo a sus intereses.

 

El ambiente financiero internacional ha estado sometido a un permanente stress, por lo menos, a gran nivel desde 2008. Si, con la famosa crisis «sub prime de USA», de la cual nunca pudo resolverse del todo. Peor aún, hasta el 2019, antes del GREAT RESET del Foro Económico Mundial, las cantidades de hiper sobre endeudamiento, tras imprimir una cantidad salvaje de dólares (como nunca antes se vio en la historia), demostraban la fragilidad de la economía de las naciones, excepto por China. Mientras que USA de Donlad J. Trump daba algunas señales de revitalización de su economía nacional, con la intención, incluso, para comenzar a respaldar su moneda con oro, tal como sucedía hasta 1971.

Dentro de este escenario se fueron ubicando elementos que apuntaban a que los países tenían que perder gran parte de su sobernaía, además de la financiera, la política interna, que era traspasada a organismos supra nacionales (revise sobre el Sistema de Naciones Unidas). Si, esto ya no suena novedoso, porque hemos estado viviendo los excesos sobre las agendas de las políticas de cada uno de los países, por instrucciones de este tipo de organismos, es la forma en que el tema del SarsCov-2 ha sido ejecutado.

Así como se deben cumplir varios requisitos y condiciones para alcanzar el éxito en cualquier actividad en la vida, análogamente, se deben cumplir con otros requerimientos para obtener el fracaso. Y es que en la actualidad vemos que se están produciendo forzadas modificaciones en las reglas del juego, que nada tienen que ver exactamente con una emergencia sanitaria global. Estos cambios en las políticas obedecen a otros objetivos ya definidos públicamente, por ejemplo, de la misma denominada «Agenda 2030 de la ONU».

Pero dicha agenda vas más allá de lo que indica en sus buenas intenciones.

Alguien que si sabe acerca de lo que está sucediendo, es el economista griego, ex ministro de Finanzas del gobierno de Alexis Tsipras, Yanis Varoufakis. Su gestión en ese gobierno finalizó, luego de que, precisamente, organismos supranacionales colocaron las botas sobre el pueblo griego, para instruir un conjunto de medidas «draconianas», que afectaban las políticas de bienestar social de los ciudadanos griegos, para asegurar el pago de la deuda externa. La denominada «Troika«, conformada por el Banco Central Europeo; el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea, inyectaron a la fuerza un paquete de rescate económico y reestructuración de la deuda, a cambio de las señaladas medidas.

Actualmente, con toda propiedad YanisVaroufakis nos advierte, al mundo entero, sobre la nueva amenaza que nos está comenzando a dominar: Techno-Feudalismo.

Como se lee, puede parecer salido de alguna novela de Phillip K. Dick, por lo distópico. Pero, resulta ser más real de lo que se puede imaginar.

Del Techno-Feudalismo

En una conversación transmitida por realnews.com, Varoufakis es consultado acerca de la situación económica internacional, momento en el cual hizo una proyección hacia el futuro escenario donde nos estamos encaminando. “Así es como termina el capitalismo: no con un estallido revolucionario, sino con un gemido evolutivo. Así como desplazó al feudalismo de manera gradual, subrepticia, hasta que un día la mayor parte de las relaciones humanas se basaron en el mercado y el feudalismo fue barrido, así el capitalismo de hoy está siendo derrocado por un nuevo modo económico: el Techno-feudalismo”. Varoufakis va más allá, diciendo que la ciencia ficción forma parte del pensamiento de todos, especialmente de aquellos que no creen haber sido influenciados por la ciencia ficción. La ciencia ficción siempre ha estado con nosotros. Incluso los soñadores aborígenes de Australia hace 40.000 años, si miras sus pinturas rupestres, imaginan cosas que no existían. Mira a Platón, el antiguo filósofo griego, usa ciencia ficción todo el tiempo. No lo ve como ciencia ficción, pero lo tiene en La República, la famosa República de Platón. Tiene un dispositivo de ciencia ficción. Imagina que hay un pastor que encuentra un anillo en el bosque. Se lo pone en el dedo, luego lo gira y de repente es invisible. Utiliza este dispositivo para entrar en el palacio del rey, asesinar al rey, casarse con la reina y luego convertirse en gobernante. Platón está usando esto como un dispositivo para hacer la pregunta, ¿va a vivir la buena vida? ¿Será feliz haciendo esto?

Star Trek vs. The Matrix

Entonces, la ciencia ficción siempre ha estado con nosotros. En un libro que escribió hace algún tiempo, «Una breve historia del capitalismo», terminó el libro diciendo que, dada la forma en que estamos procediendo como especie, dadas las tecnologías del mundo, hay tecnologías fantásticas. Mas, Varoufakis confiesa que le encanta mucho la tecnología. No le gusta la forma en que usamos la tecnología. La forma en que hemos creado estas tecnologías fantásticas, especialmente Internet, ahora la inteligencia artificial, etcétera, llegamos donde hay una bifurcación en el camino que se avecina.

O nos llevará a un comunismo liberal, que es Star Trek. Donde no hay derecho a la propiedad. No hay dinero. Hay un agujero en la pared que se replica, que produce energía. Nadie necesita trabajar. Discuten cuestiones filosóficas y exploran el cosmos. Y solo tienen que lidiar con problemas como el dinero y el comercio cuando se enfrentan a los Ferengi en las regiones lejanas del universo, que todavía están atrapados en una distopía capitalista neoliberal. Entonces, o nos movemos hacia un comunismo liberal usando esta tecnología o vamos a experimentar The Matrix como un documental. Porque si piensas en The Matrix , quiero decir, The Matrix, Neo y sus compañeros al principio, no saben que son sirvientes de máquinas. Piensan que llevan una vida normal mientras que al mismo tiempo viven en una falsa conciencia y trabajan esencialmente como baterías, productores humanos de electricidad al servicio de los intereses de las máquinas.

Karl Marx es una gran crítica al capitalismo, es que al final, las tecnologías que se desarrollan en un ambiente de propiedad privada del capital – Capitalismo, en otras palabras – esas tecnologías, en vez de volverse nuestros sirvientes, nuestros esclavos, nosotros nos convertimos en esclavos de ellos. Bueno, eso es The Matrix para ti. Entonces, la ciencia ficción es una forma maravillosa de organizar nuestro pensamiento sobre el presente. No tiene nada que ver con el futuro, en lo que a Varoufakis respecta. No le importa el futuro.

Varias corporaciones practican el Techno-feudalismo, ya que tienen tres conceptos básicos en sus manos:

  • Pura potencia informática
  • Concentración sin precedentes del poder económico en unas pocas manos privadas
  • Capacidad de la aristocracia técnica para dar forma a la sociedad.

Los tres parámetros anteriores definen el feudalismo.

Techno-feudalismo es un término que está en boga en estos días. Es el control de los datos en manos de unas pocas empresas Big Tech, lo que se está volviendo peligroso según varios gobiernos.

Trans... capitalismo...

Las Big Tech en general, se han enfrentado a críticas y demandas judiciales de muchos países. En USA, por ejemplo, el Departamento de Justicia demandó a Google por violar las leyes antimonopolio. El departamento ha presentado una queja contra Google para restaurar la competencia en los mercados de búsqueda y publicidad de búsqueda. Otro ejemplo, la demanda de Australia contra Google por uso con engaños de datos personales. Y una larga lista de conflictos, que incluso han llevado a eliminar al mismo Presidente Trump de la plataforma twitter, por denunciar fraude electoral.

Como nos dice Varoufakis: «el capitalismo se ha transformado en Techno-feudalismo». Y el proceso ha tenido una larga evolución (como vemos en la Figura 1) que ahora nos conduce a una nueva era, de modo forzado.

  • Monarquía Medieval: Existía un Rey y un Papa los cuales hacían un gobierno dual.
  • Feudalismo medieval: Hubo una sociedad feudal medieval posterior. El rey era el dueño de toda la tierra, pero los señores feudales gobernaban partes de ella por él. El Rey otorgó poderes cívicos y militares a varias personas a su gusto. Por lo tanto, había muchos centros de poder en ese entonces. Al igual que en la India, había 552 estados principescos que representaban el feudalismo en su máxima expresión. El feudalismo dio a luz a la desigualdad ya que tenía jerarquía y rebajas de impuestos.
  • Industrialización y Capitalismo: Libertad, Fraternidad e Igualdad de oportunidades. Esta fue la era del Estado de Derecho.
  • Techno-feudalismo: Parece que tenemos libertad, igualdad, etc. pero el poder se concentra en unas pocas grandes corporaciones o en las empresas Big Tech. Estas empresas han creado una sociedad feudal en varios países y, por lo tanto, tienen el coraje de desobedecer las leyes de las tierras en las que funcionan.

Las corporaciones, en general, han hecho un pacto global para sobrepasar la soberanaía de las naciones y, claro está, de los derechos de los ciudadanos.

Amenazas del Techno-Feudalismo

El feudalismo manejó a la ley a sus anchas, característica que el techno-feudalismo también lo hace. Están conduciendo a la corrupción en varias ramas del gobierno, socavando el fondo y sentido mismo de los modelos democráticos, ya que las corporaciones se han convertido en gigantes que también juegan con la política de países.

Por cierto, la nueva plutocracia tecnológica, igual que la antigua clase feudal, está involucrada en permanentes guerras territoriales. Desean capturar más activos digitales y aumentar su control sobre los datos y las tecnologías emergentes como la IA.

Las Big Tech actúan como las empresas de las Indias Orientales que ejercían el monopolio y se hacían de todos los botines posibles de las colonias ultramarinas. Incluso rompiendo las leyes soberanas y fiscales.

Esta aristocracia tecnológica está adherida a las agendas de la ONU y del Foro Económico Mundial, remodelando las sociedades, para forzar a las personas a entregar todo, absolutamente todo, más allá de lo material y que sean conducidos por las políticas supranacionales que ya se están ejecutando. La pandemia es un solo un ejemplo de lo que son capaces de hacer y que han reconocido abiertamente. «The Great Narrative» es un buen reflejo.. Estas oligarquías tratan de decidir el consenso público y separar de este a las mayorías. «Todo para el pueblo, pero sin el pueblo», ya lo habíamos visto hace algún tiempo.

La nueva aristocracia global es muy poderosa o se ha hecho a sí misma, lo que en cierto modo ha dificultado el manejo de los países. Se han sumado a la vieja aristocracia para repartirse los beneficios del feudalismo. Estos tienen el poder de intervenir en la política local del país y manipular el discurso político ya que tienen mucho control sobre los datos.

Las corporaciones tienen control sobre los diarios, revistas, plataformas, etc. y promueven ideas de diversidad entre las masas. No se casan con una posición fija. Estas empresas también disfrutan de versiones extremas de la libertad de expresión que, si no se controlan, conducirían a desastres políticos en el mundo.

Ahora es el momento de comenzar la discusión sobre la transformación técnica y sobre las cosas que deben detenerse y modificarse.

Reflexiones finales

La Transformación de capitalismo industrial a Techno-feudalismo ha sido un proceso breve, considerando la Figura 1. En alrededor de 50 años hemos sido testigos de la aceleración de cambios, sobre todo en este siglo, donde la digitalización de todos los quehaceres sociales y personales ha ido a parar a miles de millones de dispositivos móviles, computadores personales y todo aquello que sea capaz de registrar datos para capturar la información de cada una de las personas, incluso desde antes de nacer y post mortem.

Este proceso de digitalización de las actividades humanas no es maligno en sí. Excepto si las corporaciones que desarrollan y almacenan esos datos, los utilizan en contra de los mismos individuos. Palabras como vigilancia o trazabilidad cobran un sentido negativo, porque todas las redes de bases datos se prestan para aplicar medidas contrarias al libro albedrío de las personas, en oposición incluso del derecho a la libertad de expresión. La situación del SarsCov-2 o, últimamente, de la controversia en Ucrania, abren serias dudas sobre los alcances positivos que las corporaciones pueden proporcionar a las naciones.

Leyes mordaza, persecuciones y hasta amenazas afectan a las personas que no comulgan con las agendas y narrativas que las corporaciones y los Estados subyugados a estos poderes oligarcas establecen en políticas locales que ya ahogan con la cultura de la cancelación.

Gracias al SarsCov-2 se ha ido desmembrando la clásica estructura social en los países afectados con un modelo político que ya resulta ser una abierta dictadura tras las cortinas que las redes sociales y los Mainstream media han decorado la «Gran Narrativa» que vociferan 24 horas al día; siete días a la semana.

Esta amenaza Techno-feudalista avanza a paso firme y gran velocidad. Está yendo hacia la supresión de toda clase de soberanía nacional, que ya alcanza a la moneda nacional, usando la denominada Moneda Digital de Banco Central, (CBDC, por sus siglas en inglés).

El manoseo político es tan desvergonzado que ya han erosionado a la derecha e izquierda políticas, que como recitaba el famoso antipoeta chileno, Nicanor Parra, «Izquierda y derecha unidas, jamás serán vencidas».

No hay otro decálogo válido en el planeta actual que no sea el dictado por los señores Techno-feudales. Tenemos que elegir cuál película queremos ver y si seremos capaces de retomar nuestras vidas, antes de que definitivamente  tomen las nuestras.

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